El Gary Stu, la Mary Sue... ¿qué son, y cómo usarlos?


¡Volvemos otra semana más a otro taller de escritura tope chachi! He hablado de recursos como el cliffhanger o los flashbacks, y cómo usarlos, pero hoy hablaré sobre personajes, y en concreto, un tipo de personaje muy muy especial, por ser amado y odiado al mismo tiempo. Hablo de Mary Sue.

¿Mary Sue no es la de esa serie de espías que decía 'llama, grita, si me necesitas'?

No jaja lol, Mary Sue no es, hasta donde me consta, ningún personaje real, sino el nombre que se le da a un tipo de personajes. Hablo de ese personaje maduro para su edad, con innumerables aficiones las cuales hace todas mejor que el resto, gana en todos los deportes y le sobra tiempo para ayudar a las asociaciones benéficas sin ánimo de lucro e invitar al romance de turno a una cena improvisada pero increíblemente refinada. Es un personaje idealizado, perfecto, cuya única falla es no ser omnisciente para no darse cuenta de que conspiran contra él por envidia. Cuando este personaje invencible es una chica, se le llama Mary Sue, y cuando es un chico, Gary Stu. Y a partir de ahora, para no liarnos, le llamaré, de forma genérica, Mary Sue.

¿Qué es un protagonista?

Esto puede parecer una obviedad: el protagonista de una historia es el personaje que más la cambia y se mueve en ella. Y créeme cuando te digo que todo escritor debería grabarse esta frase a fuego o pegarla en un post-it en la pantalla del ordenador, porque se nos olvida. El hecho de que diga 'el que más cambia la historia' no quiere decir, para nada, que sea el más importante, y quiero que quede bien clara esa diferencia.


No hay ninguna duda de que en la película 'Watchmen' el personaje más importante es el Dr. Manhattan; la historia gira a su alrededor en todo momento, y además de una reflexión sobre hasta qué punto son necesarios los justicieros, también lo es acerca de cómo reaccionaría la humanidad en presencia de algo parecido a un dios. Sin embargo, aunque la pieza clave de la historia sea él, el protagonismo gira alrededor de Rorschach. Es el que más se mueve dentro de la historia, es el que pone patas arriba todo dispuesto a descubrir la verdad, y en definitiva, es el grano en el culo de los antagonistas que hace que sea el que más cambia la historia y marca la diferencia.

Cómo detectar a Mary Sue.


Sin embargo, una cosa es moverse y marcar la diferencia y otra es ser una puta diosa. Un protagonista está continuamente enfrentándose a obstáculos, unos pequeños y otros grandes, y, aunque sea la protagonista, aunque tenga que marcar la diferencia, no debe ser perfecta, y ahí entran en juego los personajes secundarios.

Hace prácticamente un año leí en una crítica a 'El Despertar de la Fuerza' una tabla en la que enumeraba los problemas a los que se enfrentaban los protagonistas y, a continuación, quién los resolvía. No la he encontrado, y no me apetece para nada hacerla yo, pero quien haya visto la película sabrá que la protagonista, Rey, resuelve todos sus problemas ella sola, e incluso resuelve los de otros personajes. A todos nos gustó Rey, es encantadora, es inocente, pero la inocencia y la credulidad son sus únicas fallas: si ella resuelve todos sus problemas, si no tiene debilidades tangibles, nos da la sensación de estar tratando con un personaje invencible e independiente que no genera ninguna emoción. Oh, sí, los personajes han de ser dependientes de los demás, sobre todo los protagonistas de una historia.

Un buen ejemplo de cómo usar bien a un personaje poderoso es Elsa, de Frozen. Es increíblemente poderoso, podría cargarse a todos los malos en un segundo, pero sus inseguridades, su moral, el amor por su hermana y su confusión la convierten en un personaje muy humano, que depende de su hermana para vencer (y viceversa).

A modo de resumen rápido, si creas un personaje que saben todos de antemano que va a vencer, no generas ninguna expectación en el espectador o lector, un personaje debe tener debilidades humanas que lo hagan cercano, parecido a nosotros, y por lo tanto, frágil. La idea es que evolucione y, junto a él, reflexionemos y evolucionemos nosotros.

Pero... ¿una Mary Sue puede usarse bien?

¡La respuesta es sí! Hay determinadas historias que no solo encajan con la idea de una protagonista Mary Sue, sino que además, lo piden. Pensemos en Deadpool, o en James Bond, o en Eggsie, de la película Kingsman, o en Alice, de Resident Evil. ¿Por qué los cabrones son tan perfectos y, aún así, nos gusta tanto ver sus películas? Solo conozco dos tipos de historias que encajen con una Mary Sue, en mi diminuta madurez escritoril, pero quizá haya más.

¡UNO! Cuando lo importante no es el final, sino el camino.

Llevo cuatro entraditas de este blog que prácticamente acaba de nacer y ya habré dicho dos o tres veces que el final es lo más importante de una historia. Pero, ¿qué pasa cuando no? ¿Qué pasa si el final ya te lo sabes, y lo importante es ver cómo ocurre todo? Una precuela encajaría con esta definición, pero la excluyo, no hablo sobre precuelas en este caso, hablo de una historia en la que te sabes el final solo y únicamente porque sabes que el protagonista es invencible. Hablemos de Deadpool.

Advertencia: este apartado contiene de ahora en adelante spoilers sobre el final de Deadpool.

Spoiler de la advertencia: los spoilers de Deadpool dan igual. Él gana, asúmelo, la peli no va de saber si él gana o no, porque lo sabes de sobra. Así que lee lo de abajo sin miedo.


Cuando hablamos de un pavo que conoce artes marciales, sabe usar todas las armas del planeta, está puto loco, habla sin parar contando chistes, no se toma nada en serio y encima se dirige al espectador de vez en cuando, hablamos de un pavo divertido, pero si encima le troceas y aparece un par de días después como si no hubiese pasado nada, hablamos de un pavo invencible muy divertido.

No lees o ves una historia de Deadpool por su historia, precisamente, lo haces porque tu vida es triste, necesitas reírte un poco de la vida y pagas tu entrada para olvidarte durante dos horitas de tu mísera existencia. Y en caso de un cómic, a veces es menos. La razón por la que el final no importa es porque está tan puto loco que no sabes por dónde va a venir, no sabes por dónde nos va a sorprender, y cuando vence al malo, no es ni siquiera la conclusión, es un trámite, algo que justifique las dos horas de chistes que te acabas de meter.

Por cierto, peli muy recomendable.

¡DOSSS! Cuando disfrutamos de que otro sea perfecto.


James Bond es tope perfecto. Va siempre con su traje, poniendo morritos allá donde va, es guapo, refinado, sabe de moda, de estilo, sabe hablar varios idiomas, tiene presencia, sabe luchar, siempre está tranquilo, todo le sale como él quiere y conquista a cualquier chica en dos minutos. NINGUNA LE DICE QUE NO. Como trabaja solo, apenas le tienen que resolver problemas, la práctica mayoría los resuelve él solo, y por supuesto vence siempre. Entonces... ¿por qué vamos a verle al cine?

Nunca me hice esta pregunta hasta que vi 'Kingsman: Servicio Secreto'. Esta película, que si no me equivoco viene de un libro o de una serie de cómics, es una parodia de James Bond, siendo seria en los puntos en los que las de Bond no lo son, y siendo completamente histriónica y paródica en los puntos en los que las de Bond se lo toman en serio.


El personaje de Eggsy, su protagonista, es una caricatura perfecta. He intentado por todos los medios analizar 'Kingsman' mañana, dado que hoy tenía pensado hablar de este personaje, pero nada, cometí el craso error de poner a 'Skyrim' en la votación, y reventó. Como decía, es una caricatura perfecta porque es increíblemente irreal y disfruta siéndolo. Antes de ser agente secreto, Eggsy ya sacaba unas notas perfectas, era promesa olímpica en atletismo, estaba tope de cachas, en ultraforma, el primero de su promoción en los marines antes de irse por cuenta propia, tenía labia, un par de huevos, conducía coches que daba gusto, hacía parkour que lo flipas y era un ladrón de primera. Ah, y un ligón.

¿Tenía alguna debilidad? ¡La cosa es que sí! Eggsy, teniendo un genoma envidiable, decidió pasar de todo e ir de malote debido a que por problemas económicos su familia está rota. No sabe de moda, no sabe de cultura, es lo que viene a ser un cateto de barrio bajo con potencial desperdiciado. Y esas fallas tan pequeñas las dos películas de 'Kingsman' las explotan muy bien, haciendo que en su evolución como agente secreto, el personaje tenga espacio para madurar y nos dé la sensación que es humano. Claramente no lo es, porque si ya era bueno, siendo agente secreto es perfecto, pero como recurso, funciona.

Y disfrutamos de que él sea perfecto. Queremos verle ir a sitios exóticos, que se ligue a la tía de turno, y combatir contra cientos de oleadas de soldados entrenados en combate y reducirlos como si fueran piltrafillas. Sobre todo eso último.

Y... ¿por qué?

Sinceramente, no lo sé bien del todo. Mi madre está convencida de que nos gusta verlo tan perfecto porque en el fondo queremos ser como ellos, pero yo pienso que hay algo más detrás, sobre todo porque solo conozco dos tipos de historia en el que queremos ver a nuestro protagonista perfecto, y son las dos que he dicho.

Sí que nos gustaría ser como ellos, creo yo, pero cuando yo veo a Bond o a Eggsie ligar, me alegro por ellos, y cuando se ponen a repartir candela a diestro y siniestro llevándose a todos por delante de forma frenética yo grito
"YIIIIIIIIIIIEEEEAAAAAAAAAAH" «La testosterona de Carlos»
 Y es que yo creo que el ser humano tiene un fetiche con el/la superhombre/supermujer perfect@ e independiente/a/x. Lo único que necesitamos es explotarlo de forma adecuada, pero, sobre todas las cosas que he dicho, la Mary Sue de turno que queramos crear ha de ser muy, muy encantadora, con todo el carisma posible, porque es la única forma de que nos encariñemos con ella, y no verla sufrir, no en ese sentido. Las historias de Mary Sue no son para verla mal, porque no es creíble, son para verla patear culos como si no hubiera un mañana, y divertirnos con ello. Yo, por mi parte, tengo un favorito.


¡Lo más popular!

Película: Wonder Woman.

Hablo en defensa de Jumanji (2017).

Películas: La Amenaza Fantasma, El Ataque de los Clones, y La Venganza de los Sith.

Película: Valerian y la Ciudad de los Mil Planetas.

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