Animales de compañía e INTELIGENCIA animal.


Podría parecer un artículo aburrido sobre ciencia y avances en los descubrimientos sobre el campo de la psicología de los animales, pero es mentira todo, todo, salvo en lo de aburrido. La verdad es que esta entrada es mi opinión sobre un tema que he comentado bastante con mi entorno en el último año, y me parece interesante para compartir.

A la hora de hablar sobre inteligencia, he estudiado 3 años del Grado de Psicología, lo que significa que no soy un graduado ni mi opinión tiene un peso especial, pero al menos estoy algo formado, sobre todo en la psicología más básica, la animal, que es la que se da en los primeros años. En realidad, el tema de la mente es más filosófico que científico. Debe haber una base científica y rigurosa detrás para verificar cada paso que se dé, pero la mente es tan compleja que, dependiendo de cómo la abordes, pueden salirte resultados opuestos sobre los mismos objetos de investigación, es decir, que siempre es algo debatible. He conocido a graduados que se nota que se embutieron los conocimientos del libro para soltarlos en el examen y ya, porque no han sabido qué hacer con ellos, y otros psicólogos que, aunque no estoy para nada de acuerdo con ellos, lo que dicen está razonado y por lo tanto es completamente válido.


Aún así, todo lo que voy a decir es mi pura opinión, por lo que no esperes que respalde nada de lo que voy a decir con estudios ni nada de eso. Hace muchos años que me desconecté de la psicología. Pero te aviso porque voy a hablar a partir de ahora en absolutos (esto es así, esto no es asá) porque para mí será la pura verdad, pero debes tomártelo como lo que soy, un viejo sabroso opinando sin saber nada sobre la vida.

Entonces, al tema: los animales, la compañía y su inteligencia. ¿Quieres tener un debate conmigo sobre qué mascota es inteligente y cuál no? ¿Necesitas un argumento que demuestre que tu hermano o hermana es un animal mamífero bípedo? ¿Todavía crees que perros y gatos están al mismo nivel y los pájaros son estúpidos? ¿Y qué #@!&$ tiene que ver todo esto con la compañía? Bueno, quizá te sorprendas, en general. Pero primero, lo básico.


¿Qué es "inteligencia"?


Vamos a hablar sobre la inteligencia animal, la de tu perro, tu gato, tu conejo o tu pájaro; la de tu mascota, vamos, pero también sobre la nuestra, como animales que somos. ¿Y de qué serviría, si no te digo qué es para mí la inteligencia? Porque puede parecer obvio pero ajjjaj, no lo es, no. La inteligencia no es sacar un 10 en un examen, es razonamiento. Si yo veo un culazo como el tuyo y me pongo a babear no hay razonamiento de ningún tipo, pero si veo señales de que estás triste y te pregunto cómo estás de forma suave, sí.

El razonamiento lo usamos tanto para adaptarnos a nuestro entorno como para adaptar nuestro entorno a nosotros, y es la forma en la que todo ser vivo sigue viviendo a través de los cambios. Esto de los cambios es muy importante. Aristóteles dijo que un árbol no es inteligente porque jamás lo ha necesitado, y es verdad: si todo en la vida fuera siempre igual, siempre siempre, nos comportaríamos siempre de la misma forma y no necesitaríamos hacernos preguntas.


A diferencia de la personalidad, la inteligencia sí se puede medir, de forma objetiva. Cuando nos plantean un razonamiento, como ver una progresión de figuras y preguntarnos cuál iría después, el más inteligente será el que sea capaz de hacer los razonamientos más rápidos y más complejos, las dos. Si tú haces razonamientos más complejos que yo, pero en los que coincidimos yo los saco 4 veces más rápido que tú, podemos decir que yo tengo una inteligencia veloz y tú tienes una inteligencia profunda porque sabes razonar más grados de complejidad que yo.

Y es que yo entiendo la inteligencia en grados, y seguro que tú también, pero no te lo habrás planteado, así que ya ves, hablo mientras tú estás callado, se me da fetén eso de hacer pareados, en fin, ya paro, jaja, perdona, soy imbécil. Pongamos como ejemplo al culmen de Españita: el bar. Saber que a un bar se entra para pedir comida y bebida es un razonamiento simple: bar = alimento. Grado 1. Pero un bar tiene horarios, por lo que, dependiendo del día y la hora, puede estar cerrado. Así que, encima de lo que hemos dicho antes, le sumamos la condición de la apertura. Grado 2. Encima,  cada bar pone un tipo distinto de comida y bebida, por lo que, además de reconocer el bar y saber si está abierto o cerrado, si nos apetece una jarra fría de cerveza tirada de grifo, no vamos a irnos a un kebab. Grado 3. Y todavía quedaría un cuarto grado, porque cada bar tiene un precio y es una variable que también tenemos en cuenta.


Con los animales se aplica igual. Si cada vez que un animal pulsa un premio le sale comida, es un razonamiento simple y la pulsarán siempre que quieran comida, pero cuando pones complicaciones, como que deben pulsar 3 veces seguidas, una vez cada hora, o en determinada franja horaria, la inteligencia del animal se demostrará en su capacidad para comprender qué pasa y saber adaptarse. Si debe pulsar 3 veces seguidas, por ejemplo, es normal que al principio aporreen el botón, pero poco a poco comenzarán a contar cuántas hacen realmente falta, si son suficientemente inteligentes. Y como esto, todo.

Seguro que ya empiezas a ver por dónde voy.

Instinto vs inteligencia, batalla a muerte con erótico resultado.


Mucho siglo XXI y mucho enviar satélites al espacio, pero en 2010 todavía estudiaba en el bachillerato científico que los animales se mueven por instinto y los humanos por razón. Falso, falsísimo, ridículo. Todos los seres vivos mínimamente complejos usamos las dos, tanto tú como la araña que cuelga ahora mismo de tu techo. La araña teje su telaraña cada día y envuelve a las moscas que atrapa por instinto, no hay una escuela de arañas que enseñe eso. Tampoco nadie te enseñó a cagar. Los instintos son las herramientas con las que nacemos y no hay nada que razonar al respecto, igual que cuando veo tu culazo y me pongo a babear no estoy razonando nada, es algo que no puedo controlar porque he sido programado para actuar así.

Sin embargo, aunque babee como perro enrabietado, he aprendido que está feo acosar a los demás porque les hace sentir mal, así que utilizo el razonamiento para ponerme en tu lugar y, por más que vea ese tremendo culo, no salto a por ti como a mí me gustaría. Igualmente, nos han enseñado a limpiarnos después de cagar, aunque después de verte bien, diría que más o menos, así que aunque caguemos por instinto, utilizamos el papel o el agua para limpiarnos de forma razonada, aunque sea por costumbre. La araña va a donde está la porquería por instinto porque allí es donde está la comida, pero si limpiaras tu cuarto y dejara de haber bichos, ten por seguro que la araña hará una valoración razonada y se irá de allí a otro lugar con mugre.


Así, los perros podríamos decir que tienen unos instintos... algo dependientes. Un perro puede vivir solo, sí, se las apaña, pero está claro que sus instintos le llaman a compartir su vida con un humano, porque es una relación en la que los dos ganan. Comparándolos con un gato, está claro que el gato es más independiente, y esto es porque tienen una batería de herramientas más completa que les permite sobrevivir mejor, es decir, que los instintos del gato están más desarrollados y, como tal, no nos necesita.

Pero a un gato, o no le puedes educar, o le puedes educar un mínimo nada más, ¿no? Aaaanda... Y podríamos decir que un perro está predispuesto a aprender y adaptarse más a su cuidador, y con los años, acabará aprendiendo el mismo vocabulario que un niño pequeño y entendiendo varios tipos de rutinas distintas, todas cosas con las que no nació, porque dependen exclusivamente de cada humano. Interesante. Luego, los defensores de los gatos dicen que no, que los gatos todo eso lo entienden, peeeero pasan del tema. ¿Seguro? Si fuera así, ¿por qué pasan también de lo que les conviene? Culturalmente nos empeñamos en poner a perros y gatos en el mismo nivel de inteligencia, y a poco que observemos, vemos que los gatos son menos inteligentes, y casualmente, su compañía no es tan buena como la de un perro.

Ahora sí, INTELIGENCIA animal.


Prueba básica de inteligencia: encerrar a un animal en una jaula de la que puedan escapar resolviendo un puzle. ¿Qué animales han resultado ser los mejores resolviendo acertijos? ¿El perro? ¿El gato? ¿O el hámster? Pues a lo mejor no te lo crees, pero los pajarracos y las ratas. En comparación a perros o gatos, tienen un cerebro mucho más pequeño, pero a la vista está que es más útil. Son buenos saliendo de entuertos, entendiendo mecanismos como el botón del premio de antes o una cerradura simple, y los pájaros incluso entienden el trueque y el lenguaje. Hay por ahí testimonios de personas que han llegado muy tristes a casa y su ninfa o loro ha volado hasta ellos y les han dicho "it's ok, it's ok" (todo está bien) porque es lo que sus dueños les decían cuando un ruido fuerte les alteraba.

Esto significa 3 niveles de razonamiento: han sabido ligar la situación a la frase, han sabido interpretar las intenciones de sus cuidadores, y han identificado que sus cuidadores estaban tristes. Y los dos últimos saltos son muuucho más grandes que las condiciones del bar que te he explicado antes, porque requiere un análisis emocional, un departamento distinto.


Los perros aprenden fácilmente y se adaptan a su entorno, un claro signo de inteligencia. ¿O crees que es casualidad que las personas más tontas que conoces son las que creen que tienen razón siempre y no escuchan a nadie? La inteligencia es adaptabilidad, tanto para resolver un puzle como para entender que has de hacer equipo con tu cuidador, y aquí, aunque un perro no pueda refrenar sus instintos con la poca razón que tiene, su inteligencia social es muy alta, mucho más que la de los gatos.

Tengo una gata, cuido a dos hermanitos callejeros y mi vecina tiene 3 y les deja sueltos, y 3 gatos más de otras vecinas también se pasean por aquí, por lo que en mi día a día tengo oportunidad de sobra para observarles. Cómo reaccionan, cómo razonan, cuánto se acuerdan de las cosas. Mi gata lleva año y medio saliendo a la terraza a tomar el sol sin ningún problema, pero desde hace un mes ha cogido la mala costumbre de pasear por lo alto de la valla, y más allá hay 3 pisos de caída, por lo que cada vez que lo hace le digo que baje y la regaño. Nada especial, porque es bien sabido que a los gatos no se les puede castigar y es porque son tan idiotas que no entienden el concepto de "estar haciendo algo mal", así que sólo podía hacerla ver que estaba molesto, pero después de que pasara 4 veces, mi gata ha estado pensando más de una semana que tiene prohibido salir a la terraza. No importa que haya estado año y medio saliendo y que sólo la regañara al subir a la valla, los gatos no entienden sobre condiciones, no alcanzan ni un segundo nivel de razonamiento. Son idiotas.


Obviamente hay más ejemplos. Uno de los hermanitos callejeros me pidió alojarse una noche muy fría en mi casa, pero sólo le valía si dejaba la puerta de mi fóquin casa abierta toda la noche, porque no entiende que una puerta que está cerrada antes de que entres volverá a cerrarse después de que lo hagas. Otro ejemplo. Mi gata tiene un premio si juega un par de veces con un juguete, pero, aunque sólo le he dado un premio al día desde que se lo compré, ella sigue, mes tras mes, jugando con él repetidamente y sólo para conseguir el premio, porque la malaputa nunca acabó queriendo jugar con él por gusto. No importa lo mucho que defiendas la inteligencia de los gatos diciendo que "es que pasan", porque sobre este último ejemplo no hay trampa ni cartón, juega al juguete y me mira para ver si le doy premio porque es incapaz de entender la segunda capa de razonamiento de uno sólo al día. Igualmente, cada vez que me acerco ligeramente a su comedero piensa que le voy a dar de comer, aunque sólo lo haga 2 veces al día y acabara de hacerlo hace media hora. No entienden.

Y es que los gatos se mueven mucho por feromonas, allá donde han marcado. Es la razón por la que pasan de juguetes para rascar y prefieren los sillones, por ejemplo. Los conejos igual. Si el conejo de mi amiga (anulo malinterpretaciones) piensa que el sofá es su madriguera es porque sus instintos le dicen que es buen sitio, pero no hay rastro alguno de inteligencia ahí, más bien al contrario. Los instintos nos hacen ser como hemos sido siempre, es la inteligencia la que nos hace cambiar según el momento. Como quien se hace un tatuaje porque le sale de dentro pero luego lo esconde al llegar a casa.

Sobre la inteligencia y la compañía.


Ha quedado claro por qué hay animales que son más inteligentes que otros y por qué hay humanos que son justitos, pero el punto de todo, el objetivo, la meta, el clímax de este parrafazo tan poco estimulante, es sobre un último girito: la compañía. ¿Cuánta compañía puede darte un ser que no se adapta a ti?

Vale, no necesitas que tu mascota te haga los deberes, pero no veo ningún aliciente en ir por la casa recogiendo mierdas redondas de conejo sólo porque, cuando al animal le apetece, se deje acariciar un poco. ¿Tan bajo tenemos el concepto de compañía que un ser que existe en el mismo espacio que tú y al que buscamos acariciar... da compañía? ¿Un pez daría compañía si buscara caricias? ¿Ahora desgravamos puntos de soledad sumando puntos acariciando? Si se supone que la compañía elimina la soledad, un animal de compañía no es sólo una responsabilidad que cuidar, debería apreciarte como individuo y querer disfrutar de tiempo de calidad contigo, sea de la forma que sea.


Y obviamente vas a pensar que todo esto es para que te diga que los perros, los pájaros y las ratas son el animal de compañía definitivo y que los gatos aprueban con un 5 dependiendo del carácter de cada uno y sólo para que no les vea otra vez en septiembre, y es así tal cual salvo porque no tengo claro que las ratas puedan sentir aprecio hacia un humano, pero creo que eso sería un final poco estimulante, ¿no crees? ¿No podemos darle un girito más?

Perros, gatos, conejos y pajarracos. Ratas. Y al final de todo, lo que observamos de todos los animales que un humano suele cuidar podemos acabar atribuyéndolo a nosotros mismos, el animal más burro del planeta, y perdón por los burros. Porque lo he dicho y lo he recordado, que la inteligencia es razonamiento, y el razonamiento sólo existe para adaptarnos al entorno o adaptar el entorno a nosotros. Podría ser que alguien cercano a ti estuviera usando la inteligencia para cambiarte como él quiere, hasta un punto en el que consideraríamos que no te aprecia, o podría ser que en tu entorno tuvieras a alguien que no quiere o no puede adaptarse a cómo eres y a cómo te gusta hacer las cosas.


No vengo a decirte que es momento de cortar lazos ni nada de eso, simplemente creo que, igual que nos deberíamos rodear de animales que nos estimulen y hagan que la adaptación al otro sea cosa recíproca, ya que la compañía mutua significa por cojones hacer equipo, también nos tenemos que rodear de personas que nos alimenten y estimulen, se adapten y nos llamen a adaptarnos, o si no, acabarán siendo como conejos que están por tu vida comiendo paja y cagándola por las esquinas, que ahí están, que saben que tú estás ahí, pero ninguno aprende del otro y sólo uno se preocupa por adaptarse al otro.

¿Estoy llamando idiota a esa gente? Para nada, pero igual que es obvio que hay inteligencias mejores y peores, también hay diferentes tipos, y, aunque seamos la polla de inteligentes, de nada va a servir si no queremos usarla. Hay gente que conserva amigos porque lleva más de una década con ellos y ahí están, pastando, cagando en sus esquinas. También hay gente que cuida conejos y vive feliz, pero yo prefiero un animal de compañía. Besis de fresi.

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