Si vas a ver anime malo, mejor mira "buen" anime malo.


Hace un par de semanas vi la última peli de Kimetsu no Yaiba, la de la Fortaleza Infinita, y, aunque es un coñazo con gente peleando todo el rato sin más, debo decir que su animación por fin fue buena y no pasé tan mal rato como pensaba. Alguno que me conozca estará ahora mismo arqueando una ceja. ¿Yo, que recientemente he dejado de lado mi cruzada contra el anime y reconocí que los seinen (para adultos) estaban bien, ahora estoy viendo shōnen (para adolescentes), si dije que eran una castaña? No sólo eso, sino que, para el fan de los shōnen nekketsu (de peleas), el hecho de que haya dicho que la última película está medio mal y que la animación de las anteriores temporadas no es buena es polémico cuanto menos.

Normalmente no termino lo que no me gusta porque ni quiero envenenarme la sangre ni quiero soltar bilis por este blog, pero como me he visto "obligado" a verla, aprovecho para comentar. No entiendo el placer que puede dar ver peleas exageradas donde la gente saca habilidades nuevas del culo, se quedan sin un brazo y sin un pie y aún así logran hacer más que lo que hicieron a tope toda su vida. Sí entiendo la filosofía detrás, la japonesa, la de esforzarse más que nadie y hasta la extenuación, por supuesto en el curro, porque para ellos lo más importante es el curro, y punto. Les va genial, sí. Primeritos en la lista de suicidios, ¿o eran los suecos? No me apetece buscarlo.


No. No me gusta el shōnen porque ver algo donde los buenos-muy-buenos se pegan con los super-malos con poderes asín to flama se me hace simple y aburrido. Pero al final, los golpes y las luces chisporroteantes pueden entretener; lo que no aguanto de los shōnen es lo mal escritos que están. Ya el manga utiliza el narrador más de lo que debería, y como el ilustrador no sabe de escritura, tampoco entiende de tiempos ni de hacer buenos personajes... pero un manga es un libro ilustrado, y le perdonamos ciertas cosas. Sobre ese pastel de caca, tenemos el anime, que, siendo un medio audiovisual, está terriblemente adaptado y narra lo puto mismo que el manga, por lo que me da la sensación de que me tratan de imbécil contándome todo lo que pasa.

Imbécil, y que las cosas que se hablan no se sienten, por lo que no siento absolutamente nada de esas historias.


He hablado con mucha gente sobre lo mala que me parece Kimetsu no Yaiba, y todos sus fans me dicen lo mismo: a veces te apetece ver cosas guays a las que prestar atención y pensar, y otras prefieres ver algo ligerito, bien porque lo tienes de fondo, bien porque apetece y punto. Respetable. De hecho, es tan respetable que ni lo pienso discutir, pero ¿por qué Kimetsu?

No es que Kimetsu me parezca mala en realidad, es que es lo peor que he visto en muchos años, probablemente lo peor de mi vida, y eso que me he tragado Ojo de Halcón y películas de Divinity a las 4 de la tarde. Es más, vi Mamma Mia! borracho y puedo afirmar que no sólo es mejor, sino que encima sabe lo que quiere y lo hace bien, algo que no puedo decir de la otra. En todos los shōnen nekketsu, las peleas son lo primero y quitando de One Piece, que me parece el superior de esa lista, la relevancia de un personaje se mide en su poder, que se convierte en su capacidad para derrotar malos poderosos en peleas largas, que se convierte, al final, en tiempo en pantalla. A Kimetsu le concedo 3 cosas: es corta, sabe sacar partido de personajes menos poderosos y su protagonista no es especial ni el elegido. Vamos con las cosas que no me gustan.


El mundo de Kimetsu, a diferencia del resto de shōnen nekketsu famosos, no tiene sentido. Es un mundo asediado por los demonios durante siglos, donde cada putísimo personaje ha perdido a parte de su familia o a su familia entera por culpa de los demonios (muy repetitivo todo), y, sin embargo, para la población normal, los demonios sólo son cuentos. En la temporada del distrito del placer vemos a una pava que lleva siglos cosechando almas, y aquí no pasa ni media, la peña tan normal. Peleas espectaculares, ciudades explotando, pero ni la poli se para a investigar qué coño es el grupo de frikis que está armando tanto jaleo.

Sobre sus personajes, Kimetsu es tan malo como Naruto, aunque al menos Naruto les da el tiempo y la importancia a cada uno para que acabemos cogiéndoles cariño, pero la rapidez de Kimetsu hace que muchos personajes acaben la serie sin haber conseguido las dos dimensiones, como es el caso del tío de la serpiente y la ridícula del pelo rosa, un fansérvis machista para que ponga cachondo con sus mamellas al puto lúser de secano que no sabe que hay mejor contenido en PornHub.


Sobre sus combates... pfff, a ver. Son una gilipollez, no me apetece ni desarrollarlo más, sus poderes se llaman respiraciones y no hay ninguna base que nos permita entender cómo funcionan, no porque necesite un parrafazo de exposición, sino por sentirme dentro del mundo. La diferencia entre una respiración y otra, a efectos prácticos, es la postura, y sin embargo, desbloquear el poder definitivo consiste en entrar en el Mundo Transparente, algo visual, donde puedes ver los órganos del enemigo... ¿y qué? ¿Qué ayuda en todo? Es una mierda.

Y claro, la animación, por más currada que esté (sobre todo para hacerse tan rápido), si se apoya sobre unas bases tan superficiales, nunca va a ser buena de verdad, por más luces y sombras de contraste que le metas a un fotograma. Sólo en esta última película hacen buena animación porque mezclan estilos diferentes para narrar con ellos, pero de ahí a que alcancen obras maestras como Arcane, pues queda mucho.

La cosa es que ya ha quedado claro que no me gusta, y aún así, no quiero atacar a la gente que lo ve, sólo quiero preguntarles "por qué". ¿Por qué, teniendo Dragon Ball Z, ibas a hacerte una paja con el ataque de Pepito que ha partido un árbol sólo moviendo un dedo? ¿Si tienes a Bleach, posiblemente el shōnen con más estilazo y ambientación más currada, por qué ibas a querer estar en un mundo inconsistente? ¿Tantas ganas tienes de ver un mal anime? ¡Mírate otra vez One Piece desde el principio! O mírate la pelea entre Kibito y Kakashi, que sí es puro cine. Es más, ¿quieres ver una serie corta y buena del palo? Tienes Fullmetal Alchemist Brotherhood. Dejando de lado el brilli-brilli y el 4K, cualquiera supera a Kimetsu.


No es que la tenga jurada contra esta serie, simplemente me da rabia que tanta gente me la recomiende y le flipe tanto, hasta el punto de comprarse figuritas y camisetas, cuando no hay por dónde puto cogerla. Sus malos, salvo Akaza, no tienen ninguna cualidad interesante, e incluso Akaza debo recordarte que apareció en una película que debería funcionar como unidad narrativa de la putísima nada, sin preparación ni hostias, sólo para matar a un bueno e irse. Lo de hacer temporadas de anime como películas es un cuadro del que podríamos hablar otro día, también, porque hacer algo diseñado para ser episódico como una peli, sin principio ni final, vaya, es la mierda más anticlimática del mundo.

Y en realidad, esta entrada es eso, un gran "por qué". Podría hacer más preguntas, pero la idea ya se ha entendido y me gustaría que la rumiaras en la cabeza, y si no lo haces, por favor, que sea porque no te gusta el anime para adolescentes. Porque esa es otra. ¿Por qué, pudiendo ver series buenas con personajes bien hechos, te conformarías con ver historias malas escritas por ilustradores, que sólo muestran una moral plana, personajes planos, exceso de narración como si te trataran de retrasado... y una filosofía "del esfuerzo" que lidera la tasa de suicidios del planeta? Hay series buenas ahí fuera, incluso entre las que no te hacen pensar, y también hay anime bueno, pero si vas a ver anime malo, al menos mírate un "buen" anime malo y deja atrás a Kimetsu no Yaiba. Besis de fresi japonesis.

Comentarios

¡Lo más popular!

Hollow Knight: cómo pasártelo en menos de 5 horas.

Top: Mejores iniciales en Pokémon.

Top: Mejores shinys en Pokémon.

Hollow Knight: te enseño a pasártelo SIN MORIR y al 100%.

Película: La Cuarta Fase.